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24 de noviembre de 2012

Moondo, un concepto en movimiento


Ha llegado el momento de dejar de medir impresiones. Ha llegado el momento de dar a conocer el fruto de la constancia y la obstinación de los seis viajeros que formamos parte de la identidad de un proyecto de alma poliédrica. Ha llegado el momento de presentaros, ahora sí, a Moondo Cuaderno de viajes.


Un concepto en movimiento que nace con el espíritu de los antiguos viajeros, con la intención de descubrir un destino desde un punto de vista íntimo y subjetivo. Una revista de autor interactiva, enriquecida con contenido multimedia y disponible en varios soportes. En definitiva, una revista de viajes con carácter y filosofía innovadora, concebida desde la vanguardia periodístico-literaria.


Adentrarse en su lectura supone rodearse de una multitud de perspectivas diferentes que se sumergen en el corazón de un lugar y enriquecen el resultado narrativo-periodístico. 

Moondo Cuaderno de viajes es una revista viva que desprende un aroma artesanal, donde texto periodístico, literario, fotografía, vídeo y audio conviven para establecer las raíces de un destino abierto y plural. Para nuestro primer número, hemos explorado un escenario siciliano sin parangón: Catania. Se trata de un ejemplo piloto extensible a otros destinos. El primero de una serie de capítulos que comparten la misma esencia de viaje: el slow reading.

En palabras de nuestro primer invitado en su editorial La Séptima mirada, Fabio Tropea comenta: "Moondo, con una actitud romántica, ha querido huir de ese coro, ese clamor, esa velocidad endiablada del todo aquí ahora y sin problemas. Frente al viaje monovolumen y monorraíl al uso, esta nueva propuesta de revista de viajes nos invita a recuperar una dimensión más calmada y sugerente: como decía hace poco Baricco, habla de un viaje para viajeros pacientes".

Para aquellos que quieran experimentar una nueva dimensión narrativa del viaje, Moondo Cuaderno de viajes ya está en la calle. 
 

7 de noviembre de 2012

Empieza la cuenta atrás


"Es triste poner punto final a muchos capítulos de la vida; pero si no lo haces, es imposible redactar nuevas historias", apunta un poeta anónimo. Y es que, tras casi diez meses el Máster en Periodismo de Viajes se acerca al final de su trayecto.

En estos días, con la intensidad asociada a las ilusiones, el esfuerzo y el compromiso por lo que hacemos y creemos, tratamos de exprimir el tiempo en una cuenta atrás que culmina con la presentación de nuestro proyecto final de máster. Parece que fue ayer cuando nos reuníamos por primera vez dando lugar a Kompaso. Desde entonces, no hemos dejado de aprender y, sobre todo, de desaprender. 

Superadas las fases primerizas de preparación e incubación, donde las ideas se instalan e interactúan hasta cobrar forma, hemos ido evolucionando junto a nuestro proyecto. Entre tanto nos hemos tenido que adaptar a las dificultades, conscientes de que el proceso de elaboración, fruto de un alma poliédrica, es un fenómeno maleable. Lo suficientemente flexible como para saber aclimatarse a los cambios que iba experimentando, para, finalmente, seguir en pie, firme.

Hace unos meses desvelábamos nuestro cometido: reinventar el concepto y la forma de las revistas de viajes digitales de habla hispana, a través de la creación de una revista digital interactiva enriquecida con contenido multimedia, y complementada por una versión impresa que integre funciones de realidad aumentada. Una revista de viajes con carácter y filosofía innovadora, que tenga cierto impacto en el escenario de la comunicación, el periodismo y los viajes, una revista con espíritu.

Y hasta aquí podemos leer. Impacientes por compartir más detalles de nuestro proyecto, nos hemos resistido en una voluntad por salvaguardar el maravilloso efecto sorpresa. Como decíamos, empieza la cuenta atrás... El Momento se acerca. 

Indiscutible ilustración del proceso creativo, créenos. Fuente: Toothpaste For Dinner
 

7 de septiembre de 2012

Retrato de un observador de trenes

Su boca es lo primero que se ve. Se abre buscando complicidad. Giusto? Me quedo en silencio, atenta a una forma humana que juega  a transformarse. El labio superior asciende medio centímetro, el labio inferior le acompaña. Ambos se juntan hasta encontrar un punto de comodidad en el que flotar unos segundos. El dibujo se deshace de golpe. Él repite. Giusto?

Son las tres del mediodía. El sol arranca la voz de cualquier foráneo. Salta a través de las esquinas, inundando el compás de un pueblo pasivo. La presencia en la estación es hueca. La habitación donde me recoge, apática. Cada exhalación se expande por los poros de una espalda húmeda. Algunas de sus frases se construyen sin artículos. Unos cuantos verbos sueltos acompañados de los adverbios justos. Pocas descripciones. Evita aplicar un esfuerzo a una voz acalorada. Un acto de practicidad de un observador entrenado.

Árbitro de trenes heredados de su bisabuelo, está feliz de ser el exponente de un linaje masculino. Su mueca le reafirma en este espacio árido, compañera de esperas reiterativas. Enciende un cigarrillo. Con él, absorbe la poca vida que queda en el lugar. La sorbe con fuerza. El cigarro se incorpora a esta sincronía coreográfica. Al principio, un poco torpe. Después, encaja con precisión. Encuentra su estilo.

Fuente: Carmina Balaguer. Estación de la Circumetnea de Bronte, Catania.
Detrás de él, un par de retratos. Los dos, Madonnas con velos diferentes. Una, se la han mandado por correo. La otra, no se acuerda. El resto de la sala, sencillo e insípido. Cuatro papeles plegados y un gran radio cassette de color negro por el que emerge una canción dance a volumen alto. Ésta, se pelea con la infección silenciosa de las vías.

Se sienta en medio de su mesa, las piernas ampliamente separadas. El cinturón, apretado, retiene los horarios de una jornada prolongada. El pie, mantiene un ritmo sincopado con el resto de su boca. Las puertas de la sala, abiertas. Por ellas, traspasa el olor de unas vías desgastadas, más por su falta de roce que por una actividad, hoy casi inexistente.

Le gusta recordar. Combina cada mueca con una imagen de infancia. Pregunta. Aprendo a responder. Le cuesta desfijar su mirada, siempre recta hacia delante, advertida a controlar un terreno casi muerto. Gira su cabeza cuando se despista, deformando aún más unos labios ahora descubiertos.

Su nombre es Salvatore Pace, una marca predestinada a trabajar desde el silencio. Giusto?, repite. Sus labios siguen ascendiendo medio centímetro, acostumbrados a dejar pasar el tiempo. Un acto de supervivencia. Un pacto con la vida.

22 de agosto de 2012

Pisar un volcán, el Etna


Viaje con escalas
El contraste del verde y el negro del volcán más activo de Europa. 
Esta es la segunda parte del viaje, cuando descubrí que la montaña que veía de lejos,  si era un volcán, el Étna. Al verlo, no me imaginaba estar parada ahí ¿Qué se sentirá? ¿Puede pasar algo? ¿Cuándo fue la última vez que hizo erupción? El más activo de  Europa ¿a que nos estamos refiriendo? ¿Me va a dar calor? ¿Cómo se sube un volcán? No tenía idea. Las preguntas salían solas.

El Etna, está en una ciudad llamada Catania, en la costa siciliana de Italia. Cuando conocí la existencia del volcán, lo primero que llamó mi atención fueron las veces que ha destrozado al pueblo. Siete ocasiones, la última actividad de relevancia se dio hace cuatro años, incluso en enero pasado, de este 2012, sorprendió con una lluvia de ceniza. Rompe con las posibles teorías que buscan entender su personalidad, su comportamiento. Un volcán activo.

Fue emocionante estar en una carretera que rodea una montaña que es un volcán con decenas de calderas. Subí un camino con un paisaje pero no sólo de la ciudad y la costa, sino que mientras más subía, me encontraba con el negro y el verde. En tramos de vegetación, el verde brillaba de vida, las flores abiertas, los bosques olorosos. Pero en otros, el negro se imponía, piedras de diferentes tamaños de color negro, rojizo, gris… negro. Curvas completamente verdes y curvas completamente negras.

En una curva prolongada casi completa, en la parte del centro, como si fuera sombrero, vi el techo de una casa, con las dos ventanas de cada lado del tejado. Eso era todo. El techo.  Enterrada por un rio de lava. En otra curva, había una casa que es un Convento de Monjas, y la lava llegó justo a la reja de la casa, no cruzó el terreno. Como si le hubieran pintado una raya de límite.  

Viaje con escalas
El techo de lo que fue una vivienda. 
Ese día hacía calor en la ciudad, llegó a rebasar los 40 grados centígrados, no quiero parecer exagerada, porque viví en Mexicali, pero en realidad, la humedad era lo que me complicaba el día, me hacía sentir agobiada. Sin embargo, mientras subíamos… refrescaba, terminé con suéter largo y bufanda. El Etna es fresco, frío.  Catania es duro con su calor, pero el Etna es el árbol que da sombra. 

Cuando se terminó el camino para la camioneta (más de una hora), empezaba para mis piernas. Con un viento que se quería imponer pero que paseaba los olores de tal forma que se volvía envolvente y motivador. Además, subió la adrenalina, la ansiedad por ver lo que iba a ver. Subir.

Al igual que en las curvas de montaña, en la caminata vi esos cambios de paisaje en el Etna. Verdes y negros, predominando el negro. En una caldera, acentuaba la vegetación dispersa por la intensidad del negro, aunque fuera hierba sin importancia, el verde ante el negro lucía.  En otro paisaje, las montañas dentro del Etna, parecía de terciopelo por la vegetación a nivel casi de piso.

Viaje con escalas
Un volcán con mucha vida
Pisar el volcán forma parte la experiencia, me encontré con piedras que no me dificultaban el paso, pero me hacían lenta; piedras que eran más altas que yo de 1.65cm; piedras pequeñas como canicas que se comían mis zapatos,  subí y bajé en algunos episodios, de lado, parecía que estaba en una piscina de pelotitas de aire, que no te dejan salir del piso. Los pies se hunden.  Incluso en una de las bajadas, simplemente guardé la cámara, me senté con las piernas dobladas y baje deslizándome; piedras y también arena, ceniza.

El Etna, tiene medio millón de años de vida, sus actividades se miden por miles de años, es como entrar a otra dimensión del tiempo. Las historias de esta intensa montaña, se cuentan con miles de años. Su magma es su diario, en un idioma que no termina de estudiarse y entenderse. Naturaleza pura.

Su tamaño, representaría más o menos 140 canchas de fútbol, no con un solo cráter, sino con varios, a los lados, abajo, es una montaña con mucha vida, con aire más puro, con adrenalina, alturas y profundidades, con tranquilidad… pero con un rugir dominante, atemorizador e inexplicable. 

@ArleneBayliss
www.elviajeconescalas.blogspot.com


17 de agosto de 2012

Sicilia, tras las huellas gastronómicas: 'granita' con 'brioche'


Completamos este tentativo y apetitoso serial con la selección de un plato singular, protagonista especial durante la canícula de los meses de estío. Un deleitoso y refrescante sustento complaciente a cualquier hora del día y, en particular, en el desayuno siciliano.

Nos referimos a la suculenta granita con brioche. Situada en el umbral de texturas que componen el sorbete y el tradicional helado italiano, la granita reproduce la ligereza de una consistencia que encuentra su potencial aroma en el sabor. Sabores que protagonizan unos cítricos de inigualable intensidad y aroma, en considerable competencia a unos frutos secos como la almendra y el pistacho. Un surtido de difícil elección en cuyo relato viajamos de nuevo a los doscientos años de dominación árabe. Virtuosos de estas esencias, fueron ellos quienes trajeron consigo la receta del sciarbat (sorbete), pues acostumbraban a recoger la nieve de las laderas del Etna y la conservaban en pozos durante todo el año.

Este matutino manjar helado se ve completado por el mullido y suave brioche. Un bollo dulce de origen francés y fruto de una receta tradicional normanda del siglo XVI, reconocible por su corteza dorada. Un tierno y delicadamente pan dulce con el que acompañar la suntuosidad aromática de la granita.

Granita de pistacho con brioche. Fuente: Google
A lo largo de estas pinceladas gastronómicas, hemos seguido las huellas históricas, las raíces culturales de una cocina que se presenta rica en sabores, formas y variedad, abierta a las influencias que dejaron tras de sí los diversos conquistadores de la isla. Un abanico de colores, de tonos fuertes y sutiles, y de sabores que combinan las tradiciones mediterránea, oriental y occidental.

En esta suerte de encrucijada, el paladar se ha topado con algo más que ingredientes de una receta desapercibida. Junto a ellos hemos explorado la herencia de una despensa artífice de geografías desplegadas. Deliciosos componentes de una cocina enriquecida y viajada.

15 de agosto de 2012

Sicilia, tras las huellas gastronómicas: la 'cassata'


En Kompaso seguimos explorando las geografías que encontramos en la multicultural gastronomía siciliana para detenernos en la historia, en el rostro de mosaico que esconde tras de sí cada plato, cada ingrediente. 

Cassata siciliana. Fuente: Google.
Dispuestos a descubriros el paladar más dulce os presentamos a la cassata, un pastel tradicional que resume muchos siglos de historia siciliana y fruto de varios encuentros. Una confluencia donde nos topamos con la caña de azúcar, el limón, la naranja, la mandarina, el cedro y la almendra, introducidos en la isla por los árabes, unas raíces que se remontan a los siglos IX-XI. A esta apetitosa cita se sumaría el requesón, producido en Sicilia desde tiempos pretéritos, y una envoltura de pasta dulce cocida al horno. Por su parte, los normandos dejaron como huella gastronómica una suerte de pasta real creada a partir de harina de almendras y azúcar que, coloreada de verde con extractos de hierbas, reemplazaría la pasta dulce como envoltura, agregándose así a la receta tradicional. 

Pero no por mucho tiempo, ya que los españoles traerían consigo el codiciado chocolate y el 'Pan de España'. Finalmente, el periodo barroco también influyó en una cocina abigarrada, dando como resultado las fantasiosas decoraciones con fruta confitada que completan la imagen de esta perla de las pastelerías sicilianas. 

El nombre de esta exquisita tarta proviene del árabe, quas'at, que identifica el molde o recipiente redondo con que se le da forma a la tarta. Una elaboración convertida en una costumbre siciliana consolidada con una larga trayectoria, testigo de la fusión de culturas que han impregnado los sabores de la isla.
 

10 de agosto de 2012

Sicilia, tras las huellas gastronómicas: los 'arancini'


Seducidos por un paladar estrechamente unido a la historia y a la cultura de la isla, nos adentramos en el arte culinario de esta porción de tierra rodeada de agua. Aguas portadoras de una tradición multicultural cuya impronta a dado lugar a una cultura gastronómica regional, compleja y diversa, que muestra claramente la contribución de pueblos que se establecieron en Sicilia en el transcurso de los últimos milenios.

Un rastro que el equipo Kompaso ha decidido descubrir en un viaje que se adentra en la memoria de estos ingredientes. Sorprendidos por la riqueza de cada relato, os proponemos que nos acompañéis en el placer, en el deleite de un sentido del gusto que aquí, en la mayor isla del mar Mediterráneo, puede presumir de una profunda y absoluta exquisitez. Su fuerza reside en la calidad de los productos locales, pues aquí la fruta y la verdura crecen con particular lozanía. Una variedad que se ve completada por la presencia de un sabroso y magnífico pescado, sin obviar la figura ineludible de la pasta.

En esta singular colonización de la mesa siciliana, comenzamos por la herencia árabe. Fueron ellos quienes, desde finales del siglo X, introdujeron una larga lista de ingredientes como las especias orientales, el arroz, el azúcar, los cítricos, el azafrán, la canela, la almendra, las berenjenas y el célebre cous-cous. Además de una respostería que hoy día recoge su legado en forma de turrón, el sorbete y la cassata. Unos constrastes agridulces, un periodo en el que se remontan muchos platos, entre ellos los arancini: unas croquetas de arroz rebozado y rellenas generalmente de salsa de tomate, mozzarella y guisantes. Una especialidad que adopta la candidatura del aperitivo, fácilmente reconocible por su forma (redondeada o cónica en su referencia al volcán Etna) y su color anaranjado por el azafrán. 

Arancini de la pastelería Spinella, Catania. Fuente: Danuta-Assia Othman.

Aquí os dejamos la receta por si os animáis a sucumbir a este delicioso plato siciliano. Buon appetito!

 

27 de julio de 2012

Catania, memorias de un ayer


Catania, tesoro arqueológico, orgullo de la cultura mosaico. Junto a ella nos trasladamos a civilizaciones antiguas a través de un impronta que trasciende la batalla del tiempo. Memorias de un ayer, testimonio de un pasado en cuya crónica encontramos la narración de un encuentro extraordinario. El encuentro convertido en una cultura a retazos, fruto de un amalgama de civilizaciones que pasaron por ella.

Y es que Catania ha sido ciudad griega, romana, bizantina, árabe, normanda, borbónica, sueva, angevina, aragonesa, española y, por supuesto, italiana. Tiempos ya idos de una estación pretérita que, para beneficio del viajero contemporáneo, puede contemplar en un rostro que se exhibe impávido al devenir de los siglos. Aventurarse por los caminos de su historia multicultural, garantiza un viaje multi-destino, indispensable para comprender la idiosincrasia del ahora.

Fuente: Google.
A pesar de las sucesivas dominaciones, Catania ha sabido moldear su figura a las circunstancias, superando lo acontencido y forjando un labrado carácter. Un atractivo imantado capaz de despertar la curiosidad del viajero y desplazar su mirada y atención hacia un legado que insiste en ser visto. Un patrimonio histórico y artístico que transforma el viaje en una andanza enriquecida por el camino heterogéneo que ha seguido el curso de la ciudad. Evidencias ante las que detenerse a la contemplación de obras, reliquias que se conservan a buen recaudo. Las hay de todos los tamaños, desde construcciones que hacen de las proporciones una dimensión elástica hasta los detalles que consolidan esta interesante mezcolanza.

Y hasta allí nos desplazamos, en los matices de un escudo cuyo símbolo aguarda, una vez más, su enriquecedor pasado. Pues nos encontramos con un elemento que merece especial atención. Se trata de la 'trinacria', un antiguo símbolo rodeado por el misterio que imprime la mitología. Certezas aparte, constituye un emblema que ha acompañado a otras civilizaciones. Todas, empero, comparten significado, pues representa la evolución y el crecimiento. Manifiesta el principio y el fin, la eterna evolución. Una 'trinidad' que, al igual que la esencia de Catania, simboliza el pasado, el presente y el futuro.

14 de julio de 2012

La cuna de la mafia

El Etna, como la mafia, domina la isla. Fuente: Google.
Se acerca el día, muy pronto estaremos bajo la sombra del Etna. Han sido seis meses de investigaciones y lecturas sobre Catania y Sicilia. Hemos descubierto que esta tierra tiene mucho que ofrecer. Montaña, playa, mito, religión, una gran mezcla de culturas… Pero bajo esa misma sombra del volcán se muestra y se esconde, al mismo tiempo, otro gran gigante, la mafia.

Es un tema peliagudo. Muy conocido y famoso, pero muy silencioso y tratado con respeto. Fue con el asesinato de aquellos dos importantes jueces, Giovanni Falcone primero y Paolo Borsellino después, férreos opositores a la mafia, cuando el gobierno italiano reconoció abiertamente que existía un grave problema en Sicilia.

La gente explotó entonces y ahora existen asociaciones reconocidas anti mafia. Pese a ello, la sociedad siciliana vive en silencio ante esta situación. El miedo y la cobardía hacen mella entre los ciudadanos.

Catania es una ciudad mafiosa, pero se trata de una mafia local. Según fuentes consultadas, hasta los años 90 existían bastantes guerras entre clanes, pero de un tiempo a esta parte, la mafia ha sabido establecerse cómodamente en el poder de la ciudad.

Pese a que la mafia catanense difiere de la de Palermo, aquella que se internacionalizó y consiguió conquistar Hollywood, emplean los mismos mecanismos criminales, entre ellos la extorsión o pizzo.

Ante nosotros se plantean dudas. ¿Trataremos este tema? ¿No deberíamos? Pero cuando la palabra Sicilia te sugiere directamente otra, se hace necesario hablar de ello, o insinuarlo, pero no obviarlo. Existe algo más que el Etna acechando a Catania.

8 de julio de 2012

Carmen Consoli y su guitarra


Portada del disco. Foto: Google.
Originaria de Catania, Carmen Consoli y su guitarra desde los nueve años generan música para los oídos. A sus catorce años formó parte del grupo de rock Moon Dog´s Party, llevándole a participar en 1996 en el Festival de San Remo, dándole un empuje a su carrera profesional y a la definición de su estilo musical.

La 'cantantessa', como es conocida en su país, tiene un estilo inconfundible en el que convergen la energía del rock, la armonía del pop y la profundidad de la mejor canción de autor. Siempre con la guitarra acústica o eléctrica. En una larga gira por Europa y Estados Unidos se reencontró con Sicilia. Contó que su mente estaba todo el tiempo en la isla y, a su regreso, sintió la necesidad de adentrarse en sus raíces. Un viaje interior a las tradiciones, la lengua y los instrumentos musicales de su tierra natal.

Aquí un video que deja ver la sensibilidad y el romanticismo que caracteriza a la cantautora y cantante italiana, formando parte de sus tantos éxitos musicales dentro y fuera de Italia.

6 de julio de 2012

Catania, directa al paladar

Un plato de pasta con tomate. Así, según el reputado chef Carlo Sichel, se enfrenta uno por primera vez a la gastronomía italiana. Aunque parece un plato sencillo de realizar, confiesa que puede poner en jaque a más de un cocinero. Pero las palabras de este chef catanés esconden tras de sí un universo de colores, aromas y sensaciones procedentes de las influencias que han marcado la cultura y el carácter de Catania

Pasta 'alla Norma', plato típico de Catania. Fuente: Google.
Desde griegos, romanos, españoles a árabes, todos han contribuido directa o indirectamente a modelar su gastronomía. Una gastronomía única en la que convergen los diferentes paladares del Mediterráneo.

Sumergirse en su gastronomía es viajar a través del tiempo y descubrir mitos y leyendas presentes en la memoria de sus habitantes.

Los "granite" tan frecuentes hoy día en cualquier chiringuito que se preste, tienen su origen en las laderas del Etna, donde los árabes que poblaban la isla recogían hielo que conservaban en pozos durante el año para elaborar los primeros sorbetes.

Olivette di Sant'Agata, en honor a la patrona de la ciudad. Fuente: Google.
Podríamos quedarnos en el plato de pasta con tomate, pero en Catania la prefieren ‘alla Norma’, con tomate, berenjenas, albahaca y requesón. Seguramente de segundo nos dejaríamos tentar por unos ‘mascolini marinati’, unas anchoas frescas y marinadas al limón. Y de postre, con unas deliciosas pastas de almendra llamadas ‘Olivette di Sant'Agata’, podríamos acordarnos de la patrona de la ciudad quien huyendo de los romanos se detuvo casi agotada donde un olivo creció para darle fuerzas con sus frutos.

Los frutos secos, las castañas cultivadas en el Etna, los pistachos y su particular dialecto, la gente del mar, pescadores y viudas, y los campos llenos de viñas, olivos y cítricos, dibujan en Catania un paisaje parecido a su gastronomía, llena de contrastes, perfumes y más de mil sabores.

4 de julio de 2012

'Sicilian Roots'

La música reggae tiene en Italia un segundo hogar. Los múltiples festivales y la gran abundancia de bandas, han hecho de este estilo la forma propia de expresión de mucha juventud de este país.

En Sicilia encontramos también muchas bandas roots, ska y rocksteady, que a través de sus ritmos pegadizos nos traen letras reivindicativas tanto de su propia identidad y cultura, como de las luchas sociales y movimientos antimafia.

Componentes de la banda Anzikitanza. Fuente: Google.
Como ocurre con muchos otros estilos, el mestizaje de sonidos e influencias está presente en muchos de estos grupos, que no olvidan sus raíces.

Hoy os tramemos un tema ‘Camina... camina, del grupo Anzikitanza en cuyos objetivos está divulgar la cultura siciliana y transmitir de un modo sencillo y original las tradiciones populares en su propio dialecto.

27 de junio de 2012

Memorándum de versiones

Para quien le apetezca hacer un viaje al pasado y recordar largas noches con gusto adolescente, proponemos escuchar un tema del cantante siciliano Franco Battiato. Originario de la provincia de Catania, Sicilia, Battiato es un icono en el panorama musical de la isla. Como todo músico avezado, cuenta con una trayectoria variada en la que sus creaciones han tomado forma tanto de música pop, étnica como romántica.

Hoy os sugerimos escuchar el emblemático tema ‘Voglio vederti danzare’, una canción que, con su título, ya regala una invitación a una sala de baile. El propio autor reclama el movimiento de cadera del oyente. Es un tema del álbum ‘L’arca di Noè’, con un texto que traslada a los contrastes entre la música occidental y la oriental.

Franco Battiato. Fuente: Google.
A su vez, el esqueleto musical se estructura en dos partes. La primera, marcada por una base electrónica, con trazos de tecno pop, pinceladas étnicas y cambios de tonalidades que aumentan la pulsión de la canción. La segunda, se desliza hacia un final al compás de un valso vienés, interpretado por el violinista Giusto Pio.

Al escucharlo, muchos reconocerán el tema gracias a la versión dance-remix que los disc jockeys Giorgio y Andrea Prezioso, junto al cantante Marvin, realizaron en el año 2003 en motivo del Festivalbar 2003. El cover llegó a diferentes partes de Europa, voló países y alcanzó los pies de millones de adolescentes y jóvenes anhelados por mover sus cuerpos en pistas nocturnas.

Aún hoy, con pies más relajados por la madurez de los años pasados, Kompaso vibra frente a un recuerdo musical y un viaje cercano. Franco Battiato quiere vernos bailar. Nosotros queremos ver bailar Catania.

22 de junio de 2012

Talladores de una civilización

En un territorio regido por el movimiento caprichoso de un volcán, la piedra negra se ha convertido en el elemento simbólico de un escenario mutante. El área rural de Catania permanece hoy cubierta de un negro inmortalizado, una lava convertida en piedra y que convive con el resto del paisaje. 

Cada civilización se sirve de su materia prima y así lo han hecho los pueblos de las laderas del Etna desde la antigüedad. Tanto es así que el tallador de lava es un oficio que hace años que permanece activo. Surgió de la mano de los albañiles e incluso de algunos campesinos que, tercos, lograron afinar la necesidad de reconvertir la lava secada de erupciones antiguas en elementos útiles para la vida diaria de los pueblos. Así, la piedra se convirtió en un elemento de construcción y decoración imprescindible. Los talladores se especializaron en trabajar la piedra seca, dura y difícil de escuadrar. 

Piedra lávica del Etna. Fuente: Google.
Entre sus méritos está saber colocar cada piedra en su justa posición para edificar las paredes de las casas, calculando el inserto de cal sólo en los ángulos y en las aberturas de las puertas, debido a la dificultad de conseguir la cal en los pueblos tan alejados de la costa, a los que sólo se podía acceder con mula. El oficio también evolucionó como arte decorativo y sirvió para elaborar figuras antropomorfas y de geometrías propias del Barroco. 

Talladores de piedra, los talladores de lava se convirtieron en personajes de una civilización que, amoldada a su ecosistema, ha aprendido a tallar lo cotidiano al ritmo de un volcán aún activo.


20 de junio de 2012

Un viaje sonoro a Catania

Os invitamos a sumergiros en esta imagen acústica en un viaje en busca de la quintaesencia, el éter, el alma de Catania, confluida en el imaginario del monte Etna. Agudiza tu sentido del oído y viaja por este mapa de sonidos que conforman esta singular postal sonora.

Catania. Fuente: Google.
Y es que hemos recogido la esencia de Catania a partir de su potencial sonoro: el agua del mar Jónico que la rodea, el aire de las calles y de los sonidos expresados, la tierra de su vasta naturaleza y el fuego de un pasado, en formato lava, y en erupción. 

Cuatro fuerzas de un viaje, de la propia naturaleza, cuatro expresiones que dibujan la experiencia sensorial en la exploración de este destino. Si la palabra 'esencia' nos remite a la verdadera naturaleza de las cosas, la quintaesencia nos remite a la esencia de esa 'esencia'. Os presentamos, en definitiva, la esencia de Catania desde su sonoridad.


16 de junio de 2012

La obra inmortal de Vincenzo Bellini

Catania vió nacer un gran compositor, un niño prodigio que compuso su primera pieza con apenas seis años de edad. El teatro lírico de la ciudad lleva su nombre, un plato tradicional de la cocina catanesa está inspirado en su ópera más famosa Norma y aunque vivió en el siglo XIX, sus obras siguen siendo interpretadas con pasión, por eso te traemos una parte de la obra inmortal de Vincenzo Bellini.

Vincenzo Bellini (1801-1835). Fuente: lasicilia.es

La elección de una pieza musical de este ilustre personaje de Catania no ha sido fácil. En su obra encontramos música sacra, de cámara, un concierto para oboe y sinfónica y, por supuesto, la ópera, siendo éste el género que le hizo famoso. Sus composiciones para intérpretes del canto italiano figuran como obras de arte que conjugan gran precisión y tensión dramática equilibrada entre arias y recitativos. 

Las arias de Bellini son mundialmente reconocidas, en especial, encontramos una potente y evocadora aria de cámara "Ma rendi pur contento" interpretada por Luciano Pavarotti en el Lincoln Center en 1988.

Esperamos que la disfrutes. 

9 de junio de 2012

El castaño de los cien caballos

Uno de los temas más apasionantes que hemos encontrado en la documentación de nuestro viaje a Catania es la omnipresencia del Volcán Etna. Este coloso de la naturaleza moldea la vida de los cataneses con sus constantes erupciones y las leyendas que hablan del volcán como testigo o protagonista.

Así nos topamos con la leyenda de "El castaño de los cien caballos". Este árbol se encuentra ubicado en el pueblo de San Alfio, en el bosque Carpineto hacia la ladera oriental del Etna, dentro de la provincia de Catania y, según los botánicos, tiene una edad aproximada entre 2000 y 4000 años. Está considerado el árbol de mayor tamaño en Italia y el más longevo de Europa. En 1965 el castaño fue expropiado y declarado monumento nacional. 

El Castaño a día de hoy. Fuente: Wikipedia


Cuenta la leyenda que una reina (pudo ser Juana de Aragón, Juana I de Angiò o Isabel de Inglaterra según la versión que se relate), durante una jornada de cacería en su camino desde España hasta Nápoles, se detuvo en Sicilia y visitó el Etna a caballo en compañía de la nobleza catanesa. Allí se vio obligada a refugiarse bajo el castaño con sus cien caballeros al ser sorprendidos por una fuerte tormenta. Es así como surge la denominación  de "Castaño de los cien caballos".

Este singular castaño no sólo ha sido motivo de inspiración de leyendas creadas por la imaginación de los pueblos, también ha estado presente en obras como "Il Mongibello" del escritor siciliano Piero Carrera y en "Recuerdos de un viaje a Sicilia" de Edmundo De Amicis, escritor italiano, novelista y autor de libros de viajes. 

Su longevidad continúa siendo un misterio y es un símbolo de la provincia de Catania que nos espera.

6 de junio de 2012

Música popular siciliana

Viajamos hasta las orillas de la música popular siciliana, aquellas que nos transmiten la esencia musical de un pueblo, su conocimiento y sus tradiciones. Estrechamos los sonidos que entonan los cantos tradicionales para acercarnos a la historia y a la cultura de este pueblo.

Carro siciliano. Fuente: Flickr
Y que mejor forma de comenzar que detenernos a escuchar las letras de esa música popular siciliana. Se trata de la conocida ‘Cantu Di Lu Carriteri’ (Canto del carretero). Unas letras que aluden a un elemento inconfundible en la historia de los oficios de Sicilia. Se trata del ‘carrettiere’ (carretero), una pieza fruto del trabajo esmerado de unos artesanos que se han ocupado de construir en el imaginario colectivo la fama del carro siciliano, gracias en parte, a aquella fantasmagoría de colores que lo hacen único en el mundo.

Tras rastrear en la reminiscencia de esta singular melodía, Kompaso se detiene ante una versión menos habitual que las tópicas ‘Vitti na crozza’ o ‘Ciuri ciuri’, de la música popular siciliana. Afinamos nuestro sentido auditivo y nos sumergimos en una escena que, indefectiblemente, nos evoca las tradiciones y el folklore de una Sicilia en fiesta.

 
Canción popular siciliana. Fuente: Youtube

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